Lo que nosotros, los cristianos hemos
definido "ritos" en nuestras religiones, sea el
bautismo, la cena del Señor y aún el lavamiento de
pies...
tienen, cada uno, un profundo significado espiritual.
Analizaré el lavamiento de pies,
¡pues
de esto se trata!
Cristo, se hizo siervo, lavó los pies de
Sus discípulos, enseñándonos en actitud de servicio mutuo
a limpiarnos los unos a los otros, recíprocamente la
contaminación con el mundo.
He visto,
muy pocas veces practicar el lavamiento de pies, aquí en
las congregaciones de mi país, lo realizan solo como un
hecho aislado y formal,
¡¡como
el cumplimiento de un simbolismo más!!,...
tal
como cada domingo en miles de encuentros cristianos,
o cada
primer domingo, en otros, se practica la cena, mientras
continúan todos peleados entre sí,
sin
que haya ejercicio del perdón, ni mucho menos
arrepentimiento,
¡¡esto
sucede!!, no que yo lo invente.
En igual manera,
el
lavamiento de pies, practicado como un "rito" o
"simbolismo" no le sirve a Dios, ni mucho menos a quienes
lo practican, solo sirve para saber quien es un abandonico
con sus pies y no se higieniza, total los pies están
ocultos tras las medias y los zapatos!!.
Las preguntas
a la sazón son:
¿Qué aplicación tiene en la actualidad, el lavamiento de
pies? ¿ es un rito más a cumplir en nuestras
congregaciones?,
¿debemos
practicar el lavamiento de pies, tal como lo realizó
Jesús, es decir,
tomar un lebrillo, sacarnos las medias y limpiarnos los
pies unos a otros?,
¿o debemos comprender el sentido espiritual y aplicarlo a
nuestras realidades?,
¿o
es una necesidad a descubrir?
sin duda me
quedo...
en
buscar las respuestas a estas últimas preguntas....
Veamos entonces que:
El
Espíritu, la Palabra y la vida son
el agua que lava:
Juan 13:5 :"Luego puso agua en un
lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y
a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido."
Tito 3:5: "Nos salvó, no por obras
de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a
Su misericordia, mediante el lavamiento de la
regeneración y la renovación del Espíritu Santo".
Efesios 5:26: " Para santificarla,
purificándola por el lavamiento del agua en la palabra."
Apocalipsis 22:1:" Y me mostró
un río de agua de vida, resplandeciente como cristal,
que salía del trono de Dios y del Cordero, en medio de la
calle".
El Señor lavó los pies de los discípulos con agua. Aquí el
agua significa el Espíritu Santo, la Palabra y la vida. En
las Escrituras, cada una de estas tres cosas está
simbolizada por el agua... Hoy día, el Señor siempre hace
el lavamiento por el Espíritu Santo dentro de nosotros,
por la purificación de la Palabra de Dios en las
Escrituras y por la evolución de la vida interior dentro
de nosotros como el cauce
de un río
de aguas de vida que fluye dentro nuestro.
Es fácil que las personas que viven o trabajan juntas, se
ofendan unas a otras. Aunque no peleen, pueden ofenderse
inconscientemente. Por esto, sus espíritus están
desalentados porque se han ensuciado, y necesitan el
lavamiento de pies espiritual.
Cada uno de nosotros, necesita pasar un tiempo en la
presencia del Señor. Es difícil decir exactamente cuándo
Él completa este lavamiento, sólo ábrase al Señor mientras
pasa un tiempo en Su presencia y permita que la vida
interior fluya dentro de usted. Espontáneamente, algo
viviente fluirá, le regará y le lavará, y usted estará
limpio otra vez. Su espíritu será elevado y todo su ser
estará muy complacido en la presencia del Señor. Este es
el lavamiento con el agua viva en la presencia del Señor.
Permanezca en la presencia del Señor y el
Señor vendrá a usted y le lavará... con la renovación de
su Espíritu en
usted,
con el lavamiento del agua en la Palabra viviente, y un río
de agua de vida interior, comenzará a fluir nuevamente en
usted,
regenerándolo,
renovándolo,
reverdeciendo su vida interior, la cual se encontraba
mustia por la contaminación, restableciendo la comunión y
la fluidez del río
de vida que debe emanar de
usted.
Esto debería pasar con cada uno de nosotros!!, si esto en
verdad sucediera la realidad cristiana sería absolutamente
diferente de la que conocemos.
¿Cómo amarnos unos a otros?
Juan 13:12 : "Así
que, después que les hubo lavado los pies, tomó Su
manto, volvió a reclinarse a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis
lo que os he hecho?. Pues si Yo, el Señor y el Maestro, he
lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros
los pies los unos a los otros. …………(34) Un mandamiento
nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como Yo os he
amado, que también os améis unos a otros".
Observen que el Señor Jesús dijo: "vosotros
también debéis lavaros los pies los unos a los otros."
¿Cómo?,
¿mojándonos los pies?,
el
mojarles los pies fue un mero acto simbólico de nuestro
maestro, nos lavamos espiritualmente poniendo en práctica
el nuevo mandamiento, lo que Él, en el mismo momento da
como un nuevo mandamiento:
"Un mandamiento nuevo os doy: Que
os améis unos a otros; como Yo os he amado, que también os
améis unos a otros".
El Señor nos dijo que nos lavemos los pies
los unos a los otros. Ahora que debemos hacer andar con un
lebrillo a cuesta diariamente?? ¡No!
Debemos lavarnos los pies unos a otros ministrando la obra
del Espíritu Santo, ministrando la purificación de la
Palabra y ministrando la acción de la vida interior. De
esta manera, yo le ayudo, usted me ayuda y nos ayudamos
los unos a los otros a ser lavados en la obra del Espíritu
Santo, en la luz de la Palabra o en la operación de la
vida interior.
Cuando el Señor lavó los pies de los
discípulos, Él puso a un lado Sus vestiduras. En las
Escrituras, una vestidura significa lo que hacemos y cómo
actuamos. Lo que hagamos y cómo actuemos viene a ser
nuestra vestidura. Si usted tiene un buen comportamiento,
tiene una vestidura excelente, algo que es hermoso y
glorioso. Sin embargo, si usted quiere ministrar a otros
el lavamiento de los pies espiritual, debe poner a un lado
lo que ha alcanzado, lo que ha estado haciendo, y cómo se
ha estado comportando. No puede ministrar el lavamiento de
los pies espiritual a nadie cuando se siente orgulloso.
Debe ser humilde y debe poner a un lado sus vestiduras,
así pues lo hizo Jesús. Poner a un lado las vestiduras
significa humillarse, vaciarse, quitarse y despojarse de
algo, ese algo es todo aquello que contaminado mis
relaciones tanto con Dios como con los hermanos.
Cada uno de nosotros debe aprender la
práctica de amar a los hermanos/as
ministrándoles el lavamiento de pies espiritual, a
través de nuestras acciones de amor. Cuando
interactuamos, intercambiamos en nuestras acciones el amor
de Dios repartido en cada uno/a , usted puede ministrar
algún tipo de lavamiento de pies mostrando su amor hacia
sus hermanos, y los otros deben mostrar el mismo amor
hacia usted, algo de lo suyo será
especial y viceversa, recordemos que la multiforme
gracia de Dios fue repartida en cada uno de nosotros, al
repartirla algún lavamiento de pies le será
ministrado para limpiarle del toque terrenal y al
interactuar sucederá
lo mismo con el otro/a. Debemos hacer esto, pues de otro
modo, la comunión entre nosotros no puede mantenerse.
¿Acaso
no es esto una imperiosa necesidad?,
¿un
verdadero desafío?
Subir